Un día antes, sólo tenia la certeza de su muerte, como la salvadora, como la única que lo puede abrazar y en la única en la que puede confiar. De manera consciente, la espera; como el que sabe que ya no hay mucho mas... como el que entregó sus armas, como el que se rindió porque no tiene a quien entregar el alma o mejor, nunca supo como hacerlo...
Y ahi estaba, viendo como el sol se ocultaba, divisando a lo lejos, estirando el cuello como cuando se quiere ver mas allá, como si pudiera atravesar la montaña, mostrándose sereno, pero aferrado a la promesa...
Las promesas tienen ese poder de devolver la vida; también de llevársela...
La muerte no sólo llega cuando dejamos de respirar; algunos despiertan en la mañana, para esperar el anochecer; contando los días que quedan para por fin despedirse, acompañando su espera con música de cuerda y hasta un juego de dominó; sin tocar ninguna vida {ni siquiera la propia}
Y algunos, tal vez sin pensarlo, tenemos en nuestras manos el poder de devolver la ilusión y hacer que para alguien, respirar tenga un sentido, por lo menos por un día....