domingo, 12 de septiembre de 2021

LA NOCHE OSCURA DEL ALMA

Me gusta pensar en la mañana como si fuera un nuevo comienzo; como la oportunidad de volver a empezar de cero, incluso sin importar el resultado del día anterior.

Dicen que antes de amanecer es el momento más oscuro de la noche. Y como un milagro, llega la luz! Cada día, sin falta. Sin importar lo oscuro que haya sido el momento justo antes de empezar a aclarar.

El alma también pasa por sus momentos de profunda oscuridad, les pasa a todos alguna vez en la vida o varias.

La noche oscura del alma pasa cuando dejaste de ser la persona que solías ser, sabes que ya no eres como antes; pero todavía no sabes quién es tu nuevo yo. Esa época en la que te sientes perdido, en soledad y pareciera que nada de lo que haces tuviera valor. 

“Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado” Dijo Jesús en la cruz.

La noche oscura del alma puede pasar por una razón de peso o simplemente llegar sin razón aparente.

Es una transición.

Cuando las fuerzas se acaban, cuando pierdes la fe, cuando llega el momento más oscuro… Siempre llegará la luz.

“Aquésta me guiaba
más cierto que la luz de mediodía,
adonde me esperaba
quien yo bien me sabía,
en parte donde nadie parecía.

 ¡Oh noche que guiaste!
¡oh noche amable más que el alborada!
¡oh noche que juntaste
Amado con amada,
amada en el Amado transformada”

San Juan de la Cruz

Basta fluir.

Basta confiar.

Al final amanece. La oscuridad siempre se vuelve luz y todo vuelve a empezar.