El olor del lugar no ha
cambiado, pero ahora estoy lista para entender el mensaje, cumplir la misión y
continuar… La espera ha sido larga… Los aprendizajes muchos y el viento ha
comenzado a soplar fuerte… Las velas se están hinchando y el llamado del mar es
permanente… Aguas amplias y confusas; hermosas pero oscuras; horizontes lejanos
y destinos no tan claros…
Tal vez sea eso lo que
hace falta…
La palabra de hoy es Torbellino, es una columna de aire que
rota en posición vertical sobre su propio eje… Trasladarse girando hasta
encontrar la misión encomendada, flexible, constante, atrayendo hacia dentro lo
que sea necesario… Fortalecerse.
Los Torbellinos también se
pueden bailar, esa es la magia de la vida… Siempre es posible bailar para
ahuyentar las inconformidades; girar para olvidar los lugares y trasladarse a
los que vendrán llenos de amor, con nueva magia…
Como si el mar fuera un
buen guía, como si lo único necesario fuera confiar en el viento…
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