Mi primer trabajo fue escribiendo cartas de amor.
Aunque poco sabía del asunto, hacía uso de los sueños de mi corazón y era tan simple como volar entre lo más profundo de mis anhelos.
Soñé con escribir un libro....
Luego llegué a la ciudad; en contra de toda probabilidad. {Creo que mi mamá no tenía ni idea que era imposible lograr lo que su visión inquebrantable le mostraba}
En la U, no sabía que era diferente; no entendía porque les causaba risa mis atuendos, no conocía eso de encajar...
JUST BELIEVE!!!
Escuché en un día de magia. Quedó grabado en mis retinas. La verdad, no sabía hacerlo diferente.
Y así pasaron los años, retando la vida; porque casi siempre, cuando no sabes que no es posible; simplemente lo haces...
Creer es carecer de pruebas, es retar la racionalidad...
Pero con los años también conocí el miedo; supe de personas que habían querido lo mismo y no lo habían logrado; dejé que mil voces me convencieran y diseñé un escudo; algo que cuando intentas dar un paso, te bloquea; entonces te detienes y sientes hasta agradecimiento por la especial protección...
Llegó el momento de escucharlo de nuevo; esta vez en forma de:
SI LO CREES, LO CREAS...
Conocí personas realmente poseídas por la absoluta certeza, logrando cosas de una manera tan simple, como cuando algún día escribí cartas de amor...
Por eso mi escrito hoy, es una reconciliación con mis sueños, porque cambiando de rumbo también se puede llegar.
Flashback para reconocer el camino recorrido y caer en cuenta de lo que ha pasado simplemente cuando he creído.
Entender que la felicidad no llega cuando logras lo que quieres; sino todo lo contrario...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario